Preguntar por uno mismo 2


Algunas personas se preguntarán cómo empezar a echar las cartas cuando uno está aprendiendo. Mi respuesta es simple: empieza por ti mismo.

Tirada personal uno mismo

Vamos a ver en esta entrada algunos consejos al respecto, ya seas aprendiz o no.

Cuando uno se echa las cartas a sí mismo hay que tener cuidado de no dejarnos llevar por nuestros sentimientos, anhelos y miedos, cosa que es muy fácil sobretodo al principio. Es importante tener este “peligro” en mente cuando nos echamos las cartas a nosotros mismos, ya que nos conocemos (sí, esto hace que la conexión para la tirada sea instantánea), pero también sabemos lo que queremos (podemos influenciar la interpretación por ello) y cuando acudimos al Tarot solemos sentirnos agobiados, atemorizados, nerviosos, etc.  por la cuestión por la queremos preguntar… (con lo que estamos influenciando la tirada).

De modo que para poder empezar con buen pie, lo primero que debemos hacer es concentrarnos, relajarnos e intentar dejar fuera de nosotros todos esos sentimientos que pueden tergiversar la interpretación de la tirada. Si no conseguimos concentrarnos o estamos demasiado ansiosos con la pregunta, lo mejor es dejarlo para otro día, o pedirle a otro tarotista que nos haga la tirada.

Cuando ya estemos listos, elegiremos una tirada sencilla, del tipo “sí o no”, con pocas cartas (si no tenemos mucha práctica con el Tarot). Barajamos pensando en la pregunta y centrándonos en el destinatario que somos nosotros mismos. Sacamos las cartas necesarias y las miramos en general intentando ver qué nos trasmiten al primer vistazo, si es algo positivo o negativo (como ayuda visual en el ejemplo he puesto un borde blanco a las cartas positivas y negro a las negativas).

Pasaremos a interpretar la tirada con la mayor objetividad posible. Este paso es muy importante porque siempre vamos a querer ver lo que deseamos o, si somos personas pesimistas, nos tomaremos por el lado negativo cartas que tal vez nos están diciendo algo más positivo. Para poder hacer este paso bien yo os hago una recomendación simple y efectiva: escribe tu interpretación y hazlo en segunda persona. Os pongo un ejemplo de una tirada ficticia: Preguntamos: “¿Voy a conseguir aprobar el examen final?”

Sacamos la siguiente tirada:

Tirada ejemplo Curso Tarot

Contestamos como si escribiéramos a otra persona: “Dos cartas positivas frente a una negativa nos indica que sí aprobarás el examen. La sacerdotisa nos dice que te has preparado mucho para este examen y has estudiado mucho, ya sabes bien la materia. Sin embargo aún tienes dudas y tienes miedo al examen, pero la carta del mundo te asegura éxito y suerte con la prueba, con lo que seguramente aprobarás con buena nota.”

Como veis aunque la tirada era para nosotros hemos escrito (sí, en un papel, en el ordenador o como sea más cómodo) en segunda persona para intentar influir en nuestra interpretación lo menos posible.

Ahora vamos a ver cuál sería la posible interpretación de una persona poco confiada o pesimista para que veáis la diferencia:

“Aunque has estudiado mucho, ves el examen con miedo porque temes no haber estudiado suficiente. Seguramente no entiendes bien algunos temas. La carta del mundo nos dice que sí aprobarás aunque puede que no te guste el resultado (todo influenciado por la carta de la luna)”.

Esta tirada está muy positivizada por el mundo, de modo que pese a ser una persona pesimista, aún así no puede negar que aprobará el examen, pero la visión negativa general le hará flaquear y de verdad podría sacar peor nota de la que se merece por su propia sugestión. ¿Le hubiera dicho esto a alguien si esta tirada fuera para otra persona? Probablemente no. Así que dicho esto, cuidado con los sentimientos, miedos y también con el ego, cuando tiréis cartas para vosotros mismos.

Además, tendríamos que sacar una carta más para el consejo, que nos podría ayudar a quitarnos esos miedos de encima (en el caso de esta tirada de ejemplo).

 

Dicha esta advertencia queda poco más que añadir. Practicar con uno mismo y escribir las tiradas es clave para poder comprobar los resultados, revisar las tiradas más adelante y así aprender y evolucionar. Resumen:

  • Concéntrate dejando a un lado sentimientos. Ten confianza en ti.
  • Elige una tirada sencilla y concreta.
  • Escribe la interpretación que le das a la tirada.
  • Interpreta en segunda persona, como si le hablaras a otra persona.
  • Revisa más adelante y corrige la interpretación si es necesario.

Ahora… ¡¡A practicar todos!!

Grupo de Estudio de Tarot


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